Fillaboa es un pazo histórico y una de las fincas más grandes, bellas y antiguas de Galicia y la única que, por sus especiales características, pertenece a la Asociación Grandes Pazos de España.
Este faro se encendió en abril de 1844 y sirvió de iluminación para el puerto y como guía para los buques que desembarcaban tripulantes o pasajeras y pasajeros con graves infecciones en el lazareto de la isla de San Simón.