La Playa de A Concha no es solo una playa urbana de arena dorada, fina y con aguas tranquilas ideal para pasar una jornada, sino que también cuenta con una larga tradición de veraneo.
La cumbre del monte Madanela, a 650 metros de altitud, permite divisar en días claros, una panorámica de la Galicia interior con un alcance de hasta 50 kilómetros.