Entre el Toxa y Carboeiro
Un viaje entre cascadas, bosques y patrimonio
La ruta que conecta la cascada del Toxa con el monasterio de Carboeiro, en el municipio de Silleda, es una de las experiencias más recomendables para descubrir la riqueza del interior de As Rías Baixas. Un recorrido que se puede disfrutar durante todo el año y en el que el sonido del agua, el rumor del bosque y la arquitectura religiosa se entremezclan para crear un paisaje inigualable.
Este itinerario invita a descubrir uno de los rincones más hermosos de la comarca de Deza, donde el tiempo parece detenerse para que agua, naturaleza e historia vivan en perfecta armonía. Se trata de una propuesta ideal para las y los senderistas, las familias que buscan huir del bullicio de las ciudades y de quien busca desconectar y descubrir el gran patrimonio natural y cultural de la provincia de Pontevedra.
El origen
La historia de nuestro escenario está vinculada a las aguas que lo recorren, en particular a la de los ríos Toxa y Deza, cuyas corrientes han suavizado durante siglos un paisaje lleno de valles, bosques y formaciones rocosas. Estas sendas fluviales han sido desde tiempos antiguos imprescindibles para la vida de las comunidades del interior, que, aprovechando sus recursos, construyeron caminos para comunicar las pequeñas formaciones de la comarca.
Fruto de esta unión entre pueblo y naturaleza nace el monasterio de San Lourenzo de Carboeiro, cuyos orígenes se remontan al siglo x. Este antiguo centro del catolicismo desempeñó un papel clave en la historia de la comarca y se trata de uno de los conjuntos monásticos más destacados del interior de Galicia.
Recorrido
La ruta (conocida como Sendeiro de Deza o PR-G 18) tiene una longitud aproximada de 6 kilómetros de ida y una dificultad moderada, aunque con algunos tramos de pendientes que requieren un esfuerzo relativo. El recorrido puede realizarse en ambos sentidos, comenzando en la casada del Toxa o en el monasterio de Carboeiro, con un paisaje en el que predominan el agua y la vegetación.
Si salimos desde la cascada, el camino desciende hacia el río Toxa hasta llegar al lugar donde sus aguas se entremezclan con el Deza. A lo largo del itinerario se atraviesan bosques llenos de árboles autóctonos, pequeños núcleos rurales y lugares de interés como la ermita de San Paio o la playa fluvial de A Carixa. A continuación, la ruta sigue hacia el entorno de Carboeiro, donde los antiguos caminos y los puentes de piedra, entre ellas el famoso puente de O Demo, anuncian la cercanía del monasterio.
Fervenza do Toxa
Protagonista absoluta de la ruta, se trata de una de las cascadas más espectaculares de Galicia, con el salto de agua más alto de la comunidad autónoma: tiene una caída de 30 metros y una altura total que supera los 60 metros. Sus aguas caen entre grandes paredes de pura roca y crean un impresionante paisaje que en épocas de lluvia ofrece un espectáculo natural inigualable. El sonido del agua al golpear las rocas y la neblina que se forma a sus pies convierten esta maravilla en un lugar con una atmósfera y belleza sin par.
Además, el paisaje cuenta con miradores naturales desde los que es posible contemplar la cascada y el entorno que la rodea. También se puede descender hasta su base a través de un sendero lleno de robles, castaños y otras especies típicas.
Monasterio de Carboeiro
Se trata del otro protagonista del recorrido, en este caso en el aspecto patrimonial, y una de las joyas del románico gallego. Fundado en el siglo x, este antiguo monasterio benedictino se encuentra en un entorno privilegiado, rodeado de abundante vegetación y protegido por el río Deza. Su ubicación se oculta a los ojos por los árboles, lo que dota al conjunto de un aura de misterio y, a la vez, tranquilidad.
La construcción actual, que tuvo lugar durante los siglos xii y xiii, destaca por la combinación de elementos románicos y góticos. Sus columnas y características bóvedas reflejan la importancia que alcanzó este centro religioso antaño. Hoy, el conjunto es uno de los testimonios arquitectónicos más únicos de As Rías Baixas.